Bóveda trastero de Sylvana Selwyn
Hacía no mucho había ido con su madre y su tia a abrir la bóveda donde empezaría a guardar todas sus pertenencias. La puerta de un material fuerte como el acero o el hierro, era de color negro como la noche y tenía tallado el escudo de la familia Selwyn en la parte de arriba. En la parte de abajo, dos Linces rampantes parecían custodiar el pomo de la puerta que abriría la gran bóveda trastero. El pomo, ni más ni menos, era la cabeza abierta de un basilisco, que se cerraría atrapando la mano del que no fuera el dueño de aquella cámara de Gringotts. Cuando la puerta se abre, se puede ver un camino de piedra totalmente iluminado, y a los lados de este hay un tipo de pradera verde parecida a los campos ingleses, otorgando un olor fresco a césped y tierra.
Todo esto, esta protegido por un hechizo de anti aparición, por lo que nadie se puede aparecer dentro, primero ha de abrirse la puerta para entrar allí dentro. Para pasar el riachuelo, el mago o bruja, tiene que descalzarse, sino empezará a subir la cantidad de agua hasta llegar una ola de agua en forma de caballos que se llevarán al intruso y se ahogará.
En cuanto se pase el riachuelo, se podrá llegar a un tipo de edificación de mármol Blanco y negro, que se asemeja a una especie de templo egipcio. La puerta de mármol blanca, esta custodiada por dos esfinges, que si no se abre con la llave indicada, cobraran vida y acabaran con el intruso. En la puerta, de color dorado, esta grabados en forma dorado, varios seres animales fantásticos entre ellos: Dragones, hipogrifos, thestral, Aethonan y basilisco. Cuando se introduce la llave de plata(que debe ser abierta la boca del dragón tallado para poder meterla) estos grabados pasan a ser de color plata, y la puerta se vuelve de color negra azabache dando paso a su interior la bóveda.
Dentro de la bóveda, hay varios zonas, uno para objetos, otro para pociones, otro para libros, incluso una zona amplia para criaturas mágicas donde aparecen todas sus necesidades. Además de haber un lugar para consumibles de batalla, todo esto perfectamente ordenado y que facilita la búsqueda a la propietaria de la bóveda.